miércoles, 1 de agosto de 2012

REDES REVOLUCIONARIAS



Diez Razones estratégicas del Movimiento Popular revolucionario para estar con Chávez
1._ La crisis global del capitalismo apunta hacia el declive económico del sistema financiero mundial. La formación social que empobrece a la naturaleza y explota a millones de seres humanos a escala planetaria se viene abajo. Vivimos el apocalipsis de un modelo de desarrollo, de producción y de consumo, que ha colonizado con sus dogmas a la gran mayoría de los habitantes de la tierra. Hemos entrado de lleno a la disyuntiva socialismo o barbarie.
Pero ¿cuál socialismo? La humanidad reclama un nuevo modelo que supere las mitologías, trabas y chantajes del fracasado modelo estalinista, que levante las banderas de un nuevo porvenir. Necesitamos un ejemplo concreto que demuestre que el socialismo no es una utopía, que es posible construir nuevas relaciones sociales, libres y de democracia directa, basadas en la igualdad, la fraternidad y la libertad; donde la democracia participativa y protagónica se ejerza día a día de manera absoluta, desde la vida cotidiana de la gente hasta llegar a las instituciones. 
La Revolución Bolivariana, liderada por nuestro camarada el comandante Chávez, rescató el sentido y el espíritu constituyente para la refundación necesaria de la República. Acelerando el movimiento de transformación de  la vida y de las cosas. Impulsado la Revolución como acontecimiento, con profundas repercusiones nacionales e internacionales. 
Podemos decir con orgullo, que de la mano de Chávez, en Venezuela nació una nueva esperanza y una experiencia transformadora  que -de profundizarse en su sentido constituyente, anticapitalista, popular y revolucionario- podría madurar como referencia indiscutible para los movimientos y pueblos hermanos del mundo.
2._ El triunfo del Presidente Chávez en 1999 abrió las compuertas para que otros pueblos de América Latina, por distintos caminos, consiguieran romper con la hegemonía de las oligarquías tradicionales de sus respectivos países, creando un nuevo equilibrio geopolítico en América y el Caribe; estimulando el surgimiento de nuevos bloques de poder como Unasur, ALBA y CELAC; instrumentos que han servido para reconfigurar el mapa geopolítico global.  
Chávez es garantía del avance de este marco de integración y paz en el continente, su ejemplo y tenacidad frente a las políticas invasivas del imperialismo fueron determinantes para hacer retroceder al ALCA y frenar  así la embestida del neoliberalismo como doctrina económica imperante en Latinoamérica.  
3._ Con Chávez se abrió un periodo de participación popular, y este ha permitido la maduración de la conciencia y el relanzamiento de las luchas del pueblo a una escala superior, para  avanzar hacia la constitución de Comunas y otras formas de organización directa del Poder Constituyente del Pueblo, que apuntan a renovadas formas y relaciones sociales.
Esta es la base para la construcción, de abajo hacia arriba, del nuevo sujeto social protagonista del Estado Comunal emergente. Solo con Chávez, de la mano de un pueblo organizado y consciente, tendremos garantía de que este proceso se profundice. 
Sabemos que hay contradicciones y limitaciones al interior del aparato institucional; se trata de un territorio minado. En todos los terrenos se juega la lucha de clases como guerra de movimiento y de posiciones. Chávez siempre lo señala citando a Gramsci: “lo nuevo no termina de nacer y lo viejo no termina de morir”. El ejercicio del poder desde un Estado Burgués estimula la aparición de cúpulas y grupos que evitan los cambios y erosionan las transformaciones. La ideología hegemónica crea intereses refractarios a la Revolución. Asaltar y demoler esas estructuras pasa por crear un poderoso movimiento popular con una propia y renovada visión de la democracia directa y el ejercicio del Poder Popular. 
Conocemos de funcionarios eficientes para sus propios fines, o corruptos, ineptos e incapaces enquistados en el Estado. Todos son un obstáculo, pues son el Estado mismo,  que desde su incomprensión e incompatibilidad con el proceso, torpedean el avance del Poder Constituyente Permanente, en la transformación  del Estado Burgués. Solo la presencia de Chávez es garantía para levantar un novedoso movimiento popular que luche contra el burocratismo y la corrupción, propios del Estado Burgués clientelar.
Esto no es excusa para desanimarnos y desesperanzarnos, todo lo contrario. Es estímulo para seguir luchando. Jamás debemos perder la brújula sobre la importancia de nuestras tareas pendientes como Movimiento Popular y Revolucionario, que no son otras que la rectificación y superación de nuestros errores para la profundización y radicalización de la democracia directa, el impulso de formas asociativas y productivas alternativas al modelo capitalista dominante, para la construcción de una nueva hegemonía.
Los que nos reclamamos del Movimiento Popular venimos de un largo camino de acumulación de fuerzas y experiencias, en el establecimiento y la forja de complejas formas de relación desde donde nos ha sido posible resistir, construir y soñar. Con Chávez hemos crecido y madurado; ahora la tarea central del Movimiento Popular es su autoconstrucción como fuerza capaz de garantizar la nueva hegemonía de las clases subalternas al capital, y  eso sólo es posible si Chávez lo acompaña en su autoconstrucción en la misma medida que el Movimiento Popular apuntala la victoria del comandante Chávez. Por eso  la victoria de Chávez debe ser la victoria del Pueblo Organizado. 
La relación directa Chávez-Pueblo es de carácter estratégico y no debe ser bloqueada, mediatizada o secuestrada por ningún aparato de intermediación, pues Chávez es el rostro y la voz potente de los que no tienen rostro ni voz. En este sentido,  entendemos que el papel de los funcionarios y de los líderes intermedios es facilitar la relación Chávez-Pueblo. Debe ser un liderazgo de acompañamiento de esta relación para que el Poder Popular se haga efectivo más allá de cualquier proclamación, nomenclatura o consigna. No filtrarla o modularla. Se trata de crear formas de dirección del proceso desde el Movimiento Popular cada vez más colectivas. 
4._ Con Chávez la sociedad venezolana ha comenzado un gran debate sobre la necesidad de un nuevo modelo de gestión de la vida, la producción y el consumo. Ideas revolucionarias y transformadoras como los consejos  de fábricas, la gestión obrera, el gobierno obrero, la autonomía obrera, La Comuna y el Estado Comunal, son temas en boga y realizaciones en marcha que están permitiendo numerosos y variados diseños de verdaderos experienciarios para la transformación de la sociedad. La Revolución que está en marcha, en fábricas, caseríos y comunidades debe a Chávez ese impulso. 
Los sectores políticamente más avanzados que se plantean la necesidad de un salto cualitativo en esta dirección,  entienden que esto sólo es posible con Chávez en el poder. Sin Chávez el impulso  de un nuevo Estado de  Comunas, trabajadores y campesinos empoderados y autogestionarios que practican la acción directa, sería un sueño sin futuro. La realización de la libertad por parte de los dueños de la fuerza de trabajo, no solamente no sería posible sino incluso inimaginable. 
Estamos con Chávez los que desde nuestras comunidades hemos tomado el camino de la construcción de experiencias socioproductivas, autogestionarias, marcadas por la democracia directa, la supresión de la división jerárquica del trabajo, el reparto equitativo de los dividendos la producción con sentido social; los que levantamos un modelo de seguridad y defensa de los productores libremente asociados y de la propiedad colectiva de la comunidad.
Estas nuevas e inéditas formas de poder, que hemos llamado Complejo Partidario Popular, aún son embrionarias, pero son la esperanza de una revolución verdadera, sólo posible con Chávez en el poder. 
Toca al Movimiento Popular exigir que dichas experiencias sean reconocidas, avaladas y acompañadas por el gobierno revolucionario. 
Es tarea de los revolucionarios dar el debate ideológico en todos los terrenos para detener las corrientes y tendencias acomodaticias y reformistas al interior del proceso, que no creen en este camino e intentan frenarlo o desviarlo. Son los mismos que creen que todo deber ser institucionalizado; que nada debe estar en manos directas del pueblo y en todo caso, pregonan de manera subrepticia que el pueblo y las condiciones no están maduras para la transferencia de competencias, recursos y cualidades del Estado a las comunidades organizadas. Son aquellos que piensan que hasta aquí ya fue suficiente,  los que sueñan con la conciliación de clases y la paz social sin principio, sin justicia e igualdad.
5._ Estamos con Chávez porque su visión ha permitido un sacudimiento de las instituciones tradicionales, entre ellas la Fuerza Armada. Ha construido una visión estratégica que redimensiona el papel del aparato militar del Estado, reconstituyéndolo al servicio del proyecto popular revolucionario; escribiendo una nueva doctrina militar, en oposición a aquellas tesis contrainsurgentes dictadas por El Pentágono para América Latina. Chávez logra romper en buena medida con la concepción clasista y estamentaria al servicio del Estado Burgués para permitir que al interior de la Fuerza Armada se genere una alianza con el movimiento popular: la alianza Popular-Militar, superación de la tradicional tesis cívico-militar. El resultado es la incorporación de la Fuerza Armada a grandes tareas estratégicas y coyunturales de la Revolución Bolivariana, permitiendo y estimulando a su vez la creación de la Reserva y Milicias Populares. Elemento sustantivo en la transformación del aparato militar del Estado y punto de partida para que el monopolio de las armas pase a manos del pueblo organizado,  garantizando así un nuevo modelo de soberanía y gestión de la fuerza. Este nuevo paradigma garantiza la defensa de la soberanía desde la concepción de la autodefensa del pueblo resistente y será en el futuro modelo a seguir en las otras revoluciones triunfantes.
6._ Estamos con Chávez porque él supo sembrar en la sociedad un nuevo concepto de la mujer, dándole reconocimiento y poder, incorporándola a la Constitución de la República y a las grandes tareas nacionales, sacando a la superficie el problema del género;  asimismo ha sabido enfrentar con valentía y dignidad todo tipo de homofobia, racismo, exclusión y discriminación, permitiendo darle visibilidad a problemas seculares entronizados en nuestra sociedad. Estimulando el reconocimiento de nuestros pueblos indígenas ancestrales y atendiendo a poblaciones en riesgo como nuestros hermanos en condición de discapacidad.
7._ Con Chávez logramos detectar correctamente un conjunto de taras endémicas de la sociedad venezolana que vienen siendo superadas con éxito a lo largo de todo su mandato, problemas como vivienda, desnutrición, analfabetismo, la necesidad de médicos en los lugares más desasistidos, etc. Chávez ha sabido imponer una voluntad política  que resume y expresa el clamor popular, pasando por encima  de las trabas del Estado Burgués. Sensible al dolor del pueblo, creó las misiones sociales. De esta manera enfrenta al modelo distributivo retrógrado y regresivo, del clientelismo rentista, creando las condiciones para el surgimiento de un Estado directamente al servicio de los sectores más excluidos de la sociedad.
8._ Estamos con Chávez, porque ha tomado en cuenta el problema del monopolio de la tierra por parte de los terratenientes y la agroindustria, enfrentando el modelo de producción, importación y distribución de alimentos, lo cual ha llamado seguridad agro-alimentaria. Un asunto estratégico para hacer de la Revolución Bolivariana un modelo sustentable. Creemos que en esta nueva fase la seguridad agroalimentaria debe progresivamente pasar a manos del pueblo organizado, siguiendo el ejemplo exitoso de numerosas experiencias cooperativas y autogestionarias de Venezuela y el mundo.
9._Estamos con Chávez porque reivindicó el espíritu nacional. Nuestra historia y a nuestros padres fundadores los rescató del olvido vergonzante al que la oligarquía los había condenado, colocando la patria de Bolívar, Miranda, Zamora, Sucre, Guaicaipuro y Rodríguez en el sitial de honor que históricamente se merecen, en todos los ámbitos de la vida planetaria: social, deportiva, económica y cultural, entre otras. Porque la Revolución popular venezolana, que lleva el nombre propio de Hugo Chávez, es un acontecimiento ético político.
10._ El pueblo venezolano encontró en Chávez, la síntesis de todos los anhelos, esperanzas y rebeliones acumuladas históricamente. Para nosotros y nosotras, Chávez es la creación colectiva del pueblo, que representa la historia de una cadena de guerra popular contra el coloniaje y la opresión. Bolívar, Zamora y sus circunstancias son referencia de esta cadena y a la vez, el espejo para superar sus dificultades. 
Las condiciones para construir una direccionalidad que desmoronara la tradición caudillista del puntofijismo surge de la rebelión del pueblo el 27 de Febrero de 1989. Fue precisamente la furia popular contra el orden dominante, contra el mando opresor bipartidista lo que se manifestó. La insurgencia popular quebrantó al orden institucional y se fue constituyendo en un grito y un cuerpo que desde entonces no quiere ser gobernado ni mandado, porque quiere gobernar él mismo sobre la sociedad.
La juventud militar del 92, con Chávez al frente, supo interpretar este episodio. Su alzamiento contribuye a develar la clave libertaria y justiciera de la Revolución Popular en marcha, la de un pueblo rebelde que empuja por un futuro sin opresión colonial ni dominio de unos pocos sobre las mayorías. Hoy esas claves están vigentes, potenciarlas es una urgencia para garantizar el devenir revolucionario y el mandato colectivo junto a Chávez; para ello la presidencia debe estar en nuestras manos, desde las mujeres y hombres del pueblo que hacen del socialismo proyecto de vida para sí mismos.
La tarea es mantener a Chávez en la Presidencia y llevar al Pueblo al Poder. Por la vida, por nuestra madre tierra, por la unidad latinoamericana, por un mundo de justicia, libertad, felicidad y paz; por el porvenir socialista de nuestra nación, el Movimiento Popular Organizado de todo el país te aporta sus razones para estar con Chávez y 2 tarjetas hermanas para que, escogiendo por una de ellas, puedas expresarte a favor de la profundización del camino revolucionario que todas y todos hemos decidido.
REDES y JUAN BIMBA no son partidos, son expresiones político-electorales de cientos de colectivos: Estudiantes, Obreros, Campesinos, Amas de Casa, Movimientos de sexodiversidad, Medios Comunitarios, Pobladores, Movimientos Ecologistas, Taxistas, Militares en situación de retiro, Motorizados, Personas con discapacidad, Consejos Obreros, Comunas, Pescadores, Cultores, Sindicatos, Cooperativas… que durante casi cuatro años hemos caminado el sendero de la unidad por la base. De manera que no se trata de un movimiento táctico, esta decisión tiene que ver con una visión estratégica de los sectores populares organizados con trabajo orgánico y reconocido al interior de las comunidades. No es un movimiento reactivo contra algún partido. Somos parte del proceso y no queremos ser representados o mediados. 
Buena noticia para todos los revolucionarios que el movimiento popular decida auto coordinarse utilizando novedosas formas democráticas de participación y consulta, para mostrar sus logros y su política, contarse y visibilizarse; dar la cara apostando por nuestra necesaria autonomía; aportando desde nuestras trincheras al triunfo de Chávez y el Pueblo. Tenemos apenas 100 días para masificar esta propuesta y dar a conocer las 2 tarjetas del Movimiento Popular. Sólo queda trabajar sin descanso.
¡Chávez al gobierno, el Pueblo al Poder!
¡Hacia un socialismo bolivariano y libertario!

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