sábado, 23 de noviembre de 2013

La despedida de Cipriano Castro: Cuando el imperialismo tomó ventaja en Venezuela por Pedro Ibáñez

Foto archivo  
Caracas, 22 Nov. AVN.- El 23 de noviembre de 1908 el general Cipriano Castro, líder de la Revolución Restauradora y presidente de Venezuela viajó a Berlín, Alemania, para una intervención quirúrgica por problemas de salud, sin saber que no regresaría a su patria nunca más luego de que el vicepresidente de su gobierno, Juan Vicente Gómez, tomara el poder.
Así como acostumbraba dejar encargado a Gómez, compadre y amigo, de sus bienes y hacienda “Bella vista” cuando se ausentaba de Cúcuta, Colombia, en esta oportunidad le deja el mando del país a quien entonces supo leer cuáles intereses se movían en torno de Venezuela.
Días después, el 19 de diciembre, Gómez da un “Golpe de palacio” y asume el poder para constituirse en caudillo hasta su muerte, en 1935, tras 27 años de dictadura y entreguismo de la riqueza petrolera a Estados Unidos
Nuevos hombres, nuevos ideales
La pésima situación económica del país, junto a hechos como la muerte del presidente Joaquín Crespo, el desprestigio del liberalismo amarillo y lareforma constitucional de 1899 dieron origen a la Revolución Restauradora liderada por Cipriano Castro, quien con su ideal de nuevos hombres, nuevos ideales y nuevos procedimientos buscó revivir el patriotismo que años atrás había proclamado Simón Bolívar.
Con la huída del presidente Ignacio Andrade, el 23 de octubre de 1899, Castro llegó al poder y consigue un país en desorden y debilitado económicamente. Luego de un año convocó a una Asamblea NacionalConstituyente que en 1901 promulgó la nueva Carta Magna, la cual estará vigente, con algunas modificaciones, hasta el 18 de octubre de 1945, cuando el presidente Isaías Medina Angarita fue derrocado, dando fin a un hegemonía andina fundamentada en un gobierno central fuerte.
Su gobierno fue signado por la lucha en contra de los intereses internacionales basada en genuinos sentimientos patrióticos que se manifestaron ante el Bloqueo de 1902. Asimismo, se enfrentó a los caudillos anti andinos que aún controlaban algunas regiones, los banqueros negados a colaborar con el pago de deudas y las empresas extranjeras con intereses en el país.
La planta insolente del extranjero
Entre 1900 y 1902, Alemania e Inglaterra habían presentado reclamaciones a Venezuela por deudas que ascendieron a 189 millones de bolívares, por concepto de la construcción de líneas férreas entre Caracas y Valencia (Alemania), Caracas-La Guaira y Valencia-Puerto Cabello (Inglaterra).
Ante la incapacidad de pagos por parte de Venezuela, las potencias hacen un bloqueo de las costas con naves de guerra inglesas, alemanas e italianas el 7 de diciembre de 1902, como una medida de coerción llamada “embargo provisional” para el pago de deudas.
El 9 de diciembre, Castro dicta la proclama  que comenzó con la frase “La planta insolente del extranjero ha profanado el sagrado suelo de la patria”, y de esta forma logró cohesionar a los venezolanos ante el agresor en con un sentimiento de unidad.
El antiimperialismo
Ante el conflicto con las naciones extranjeras Estados Unidos apela a la Doctrina Monroe, con su consigna “América para los americanos”, propone un arbitraje que contuviera una eventual ocupación europea en la región y luego de negociaciones el bloqueo es levantado el 14 de febrero de 1904. 
Sin embargo, desde hacía tiempo Estados Unidos buscaba probar la misma suerte que tuvo en Cuba, Puerto Rico y Panamá. En la víspera del bloqueo respaldó la insurrección liderada por el banquero venezolano Miguel Antonio Matos, con financiamiento de una empresa extranjera, la New York and Bermúdez Company, que explotaba el lago de asfalto Guanoco, en Monagas.
Matos, liderando una liga de caudillos antiandina promueve la Revolución Libertadora, que desde finales de 1901 se suma a la desestabilización, pero es derrotada en Aragua, por el propio Castro, dando fin definitivo a los caudillos regionales.
Al tener en cuenta que la New York and Bermúdez Company financió la desestabilización en contra de Castro, el presidente le exige una indemnización, que al ser negada terminó en la expropiación del lago Guanoco y un nuevo impasse con Estados Unidos.
El intervencionismo también se manifestó con el apoyo de Francia, a través de la Compañía Francesa de Cable Interoceánico, que respaldó la logística de Matos y deformó los hechos noticiosos en el extranjero, por lo cual Castro disolvió el contrato de las comunicaciones y entra en conflicto con el gobierno francés.
El 20 de junio de 1908 se rompen las relaciones con Estados Unidos―con intereses opuestos al Código de Minas que aplicó fuertes impuestos a la explotación de asfalto― que cierra su legación en Caracas por el caso de New York and Bermúdez, así como las expropiaciones de Manoa Corporation, Orinoco Steamship. 
Un mes después, Holanda rompe relaciones luego de que se ordene la requisa de barcos holandeses que naveguen costa venezolanas, hechos a los que también se sumaron la querella judicial con la empresa alemana de ferrocarriles. Castro se había vuelto un elemento incómodo para el naciente dominio imperial que esbozaba una próxima guerra mundial.
El fin de la Restauración
El estrecho vínculo de Castro con el Círculo Valenciano, compuesto por su ministro de Hacienda, Ramón Tello y otros acaudalados distraen al presidente de sus funciones y crean suspicacias en los círculos andinos que manifiestan sus incomodidades con Juan Vicente Gómez.
La salud del Restaurador comienza a verse complicada y luego de dejar en una primera oportunidad a Gómez en el poder, se dedica a descansar, situación que divide a liderazgo andino en los bloques castrista y gomecista. 
Luego, Castro decide operarse en Berlín, en la Clínica Sanatorium Hygea, debido al deterioro progresivo de su salud, y el 23 de noviembre de 1908 se despide de su compadre Gómez y los miembros del gabinete. “Rodeadlo y prestadle vuestra cooperación como si fuera a mí mismo y habréis cumplido con vuestro deber”, dijo a los presentes.
Gómez, comprometido con las reservas que los andinos tenían del Círculo Valenciano, hizo saber sus inquietudes al gobierno de Estados Unidos, que le ofreció su total apoyo y luego de la conjura en su contra por parte de los “amigos” del Restaurador, decide tomar el poder el 19 de diciembre, crea un nuevo gabinete y destituye legalmente a Castro.
“Dentro de la misma causa”
El retrato de Cipriano Castro y la proclama del 9 de diciembre de 1902 desaparecen de las oficinas públicas, el New York Times difunde la nota sobre el nuevo gobernante venezolano, pero el restaurador no cree aún en las noticias que llegan desde la capital venezolana, hasta que ve cancelada en el banco su carta de crédito.
Luego de ser examinado, el doctor James Adolfo Israel decide operarlo. Castro sobrevive para luego ser un hombre errante, rechazado en Trinidad, Martinica, España, Bélgica, Francia, Estados Unidos, Cuba y finalmente, Puerto Rico, donde murió el 5 de diciembre de 1924.
Gómez expresa a sus hombres que su accionar es “una revolución dentro de la misma causa” y reanuda relaciones con Estados Unidos, trae los capitales estadounidenses que explotarán por más de 50 años el petróleo, representados por la Standard Oil, Lago Petroleum y Royal Dutch Shell. Mene Grande y los Barrosos de Zulia son el objetivo.
El General Gómez termina convirtiéndose en el mayor latifundista del país que gobernará hasta su muerte, luego de un largo período, donde se impuso el entreguismo petrolero y la tiranía, mientras Estados Unidos consolidaba su control en la región.
Pedro Ibáñez AVN 22/11/2013 18:56

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