Hasta el momento, los hermanos Guevara, ambos exfuncionarios de las extintas Policía Técnica Judicial (PTJ) y de la Dirección General Sectorial de los Servicios de Inteligencia y Prevención (Disip), cumplen una pena de 27 años y nueve meses en prisión, al igual que su primo Juan Bautista Guevara con una condena 30 años, tras haber sido probada su participación directa en el asesinato, refiere el portal de Venezolana de Televisión.
El 19 de noviembre de 2011, la fiscal General de la República, Luisa Ortega Díaz, negó que haya impunidad en el caso del asesinato del fiscal Danilo Anderson. En ese sentido, destacó que los autores materiales se encuentran pagando condena mientras que los presuntos autores intelectuales tienen orden de captura.
“No puede haber sensación de impunidad cuando hay una orden de captura porque no le puedes atribuir al órgano investigador la responsabilidad de que hayan evadido la justicia”, dijo en esa oportunidad Ortega Díaz.
ÓRDENES DE CAPTURA
Hay órdenes de captura activas, y alerta roja en la Policía Internacional, contra Johan Peña, Pedro Lander y Patricia Poleo, por presuntamente estar involucrados en el asesinato del fiscal del Ministerio Público.
El pasado 13 de febrero de 2013, por sentencia N° 07-0340 de la Sala Constitucional, decidió que el banquero Nelson Mezerhane y dos personas más vinculadas con el asesinato de Anderson no serán investigadas por este hecho.
“Se ordena el cese inmediato de todas las medidas de coerción personal y de aseguramiento impuestas por este Órgano Jurisdiccional a los ciudadanos: NELSON MESERHANE GOSSEN, EUGENIO JOSÉ AÑEZ NUÑEZ y FERNANDO JESÚS MORENO PALMAR”, expresa la sentencia.
Sobre esta decisión el diputado Pedro Carreño expresó que con esa sentencia queda firme la decisión que ordena el archivo de las actuaciones y culmina el proceso penal. Agregó que no sólo quedan sin efecto las medidas de coerción que hubiera decretado, sino que además los imputados pierden tal condición.
“Sabemos que es difícil establecer una autoría intelectual y que el único hecho que se constituye en una prueba fehaciente es la confesión (…) pero con elementos de convicción se pueden tomar decisiones”, sentenció Carreño.
No obstante, el pasado 27 de febrero de este año, la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia emitió una sentencia en la cual declara “la eliminación de trabas procesales a los efectos de que el Ministerio Público pueda dar continuidad a la investigación del caso Danilo Anderson, sin ameritar ninguna autorización judicial y sin tener que iniciar nuevamente la investigación”, reseñó el diario Últimas Noticias en su portal web.
LOS HECHOS
El 18 de noviembre de 2004, el fiscal de 38 años de edad, luego de haber salido de sus clases de postgrado, abordó su camioneta Toyota Autana, color amarillo cuando estalló un artefacto explosivo colocado debajo del asiento del conductor, que se presume fue activado a través de un teléfono celular.
El hecho ocurrió en la la calle Vargas de la urbanización Los Chaguaramos, ubicada en el municipio Libertador de la ciudad capital, lugar donde hoy se erige un monolito en su memoria.
CHÁVEZ: “LO VAN A MATAR”
El comandante supremo Hugo Chávez, comentó en el libro Los Cuentos del Arañero, que tras el golpe de Estado y el sabotaje petrolero de 2002, Danilo Anderson comenzó a realizar sus investigaciones sobre estos hechos que conmocionaron al pueblo venezolano.
El máximo líder de la Revolución Bolivariana destacó que en una oportunidad vio al fiscal ofreciendo declaraciones en una rueda de prensa donde señaló a “gente de poder”, lo cual lo hizo pensar que la vida de Anderson peligraba.
“Entonces, vi a Danilo y me llegó el instinto, ese que uno va desarrollando. Como uno tiene ya tantos años en esto, a veces un detalle es decisivo, y me dije: “Lo van a matar”. Y les juro que mandé por él, pero tenía que irme, no sé a dónde iba. “Llámenme a Danilo”. Y salió la caravana volando hacia Maiquetía. “¿Y Danilo?”. “No, que no aparece, que no responde”. “Que me lo ubiquen”. Regresamos. Danilo, ¡pum! Se fue Danilo. Llamó Isaías Rodríguez una noche: “Presidente, mataron a Danilo”. “No, dime que no”. Por eso es que yo insisto tanto en los detalles, por una llamada a lo mejor no lo hubieran matado. Yo le pedí que se mudara, le pusimos una seguridad especial, pero lo agarraron solo, descuidado”, narró el comandante eterno en la referida publicación.
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